Diplomáticos de EUA descuidaron por mucho tiempo al Hemisferio Occidental. “Eso se acaba ahora”: Rubio

Antes de iniciar su periplo a cinco países de Latinoamérica, Marco Rubio puntualizó que la agenda de la política exterior del presidente Trump empieza precisamente cerca de su país, ya que una de sus principales prioridades es asegurar sus fronteras y revertir, dijo, “la desastrosa invasión” promovida por la anterior administración.
Por Juan José García Amaro
Tras iniciar este viernes su primer viaje como secretario de Estado, Marco Rubio reprochó que por mucho tiempo los diplomáticos de los Estados Unidos “descuidaron” la política exterior con las naciones del hemisferio occidental, lo cual, afirmó. “Eso se acaba ahora”.
El ex senador de Florida de origen cubano y líder de la diplomacia del gobierno de Donald Trump dijo que cuando el magnate obtuvo su arrolladora victoria, recibió el mandato de poner a EUA primero (América First), por lo que, en el ámbito de su responsabilidad, “significó prestar más atención a nuestro propio vecindario: El hemisferio occidental”.
“No es casualidad que mi primer viaje al extranjero como secretario de Estado a América Central, me mantenga dentro del hemisferio occidental. Esto es poco frecuente entre los secretarios de Estado del último siglo. Por muchas razones, algunas justificables…
“La política exterior estadounidense se ha centrado mucho tiempo en otras regiones y ha pasado por alto la nuestra, como resultado, hemos dejado que los problemas se agraven, hemos perdido oportunidades y descuidado a nuestros socios. Eso se acaba ahora”, advirtió.
Antes de iniciar su periplo a cinco países de Latinoamérica, Marco Rubio puntualizó que la agenda de la política exterior del presidente Trump empieza precisamente cerca de su país, ya que una de sus principales prioridades es asegurar sus fronteras y revertir, dijo, “la desastrosa invasión” promovida por la anterior administración.
“El papel de la diplomacia en este esfuerzo es fundamental. Tenemos que trabajar con los países de origen para detener y disuadir nuevos flujos migratorios, y que acepten el retorno de sus ciudadanos presentes ilegalmente en Estados Unidos.
“Algunos países cooperan con nosotros con entusiasmo, otros no tanto. Los primeros serán recompensados. En cuanto a los segundos, el presidente Trump ya ha demostrado que está más que dispuesto a utilizar la considerable influencia de Estados Unidos para proteger nuestros intereses. Si no que se lo pregunten al presidente Petro de Colombia”, ironizó.
En ese sentido, subrayó que cuando las circunstancias exigen dureza, la visión del Presidente para el hemisferio occidental sigue siendo positiva. “Vemos una región próspera y llena de oportunidades, podemos fortalecer los lazos comerciales, crear asociaciones para controlar la migración y mejorar la seguridad de nuestro hemisferio:
“El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Panamá y la República Dominicana, países que visitaré en este viaje, pueden beneficiarse enormemente de una mayor cooperación con Estados Unidos. Estas naciones fueron desatendidas por administraciones anteriores que dieron prioridad a lo global sobre lo local y aplicaron políticas que aceleraron el desarrollo económico de China, a menudo a expensas de nuestros vecinos.
“Podemos revertir esta situación. Covid-19 puso de manifiesto la fragilidad de la dependencia estadounidense de cadenas de suministro lejanas. La reubicación de nuestras cadenas de suministro críticas al hemisferio occidental despejaría el camino para el crecimiento económico de nuestros vecinos y salvaguardaría la propia seguridad económica de los estadounidenses”, indicó.
En su mensaje, el secretario de Estado de EUA reconoció que unas relaciones más estrechas con su gobierno generan más empleos y un mayor crecimiento en estos países. “Esto reduce los incentivos para la emigración de estos países, al tiempo que proporciona a los gobiernos más ingresos para luchar contra la delincuencia e invertir en su país.
“A medida que nuestros socios regionales se fortalecen, pueden resistir más fácilmente a países como China, que prometen mucho, pero cumplen poco.
“La migración masiva ha desestabilizado toda nuestra región. Los cárteles de la droga, ahora correctamente categorizados, gracias al presidente Trump, como organizaciones terroristas extranjeras, se están apoderando de nuestras comunidades, sembrando la violencia y envenenando a nuestras familias con fentanilo…
“Los regímenes ilegítimos de Cuba, Nicaragua y Venezuela están amplificando intencionadamente el caos, mientras tanto, el Partido Comunista Chino utiliza su influencia diplomática y económica, como en el Canal de Panamá, para oponerse a Estados Unidos y convertir a países soberanos en Estados vasallos”, apuntó.
Por lo anterior, se manifestó optimista, al puntualizar que confía en que los países que pronto visitará sean socios dispuestos, pues al igual que el presidente Donald Trump, sus líderes son pragmáticos que dan prioridad a sus ciudadanos. “Y porque son pragmáticos, también saben que se gana mucho más trabajando con Estados Unidos que no haciéndolo.
“Se trata de un enfoque de política exterior basado en intereses comunes concretos, no en vagos tópicos o ideologías utópicas. Es representativo del enfoque que el Departamento de Estado adoptará en todas sus relaciones internacionales: A partir de ahora, tenderemos la mano a todas las naciones de buena voluntad, con seguridad en la expectativa de que reconozcan lo que podemos hacer juntos”, destacó.
Finalmente, sostuvo que afortunadamente, el hemisferio occidental alberga más intereses congruentes que conflictivos, pues hacer a Estados Unidos “grande”, también significa ayudar a sus vecinos a alcanzar la grandeza por sí mismos. “Después de todo, las mismas amenazas que el presidente Trump fue elegido para detener son amenazas también para las naciones de nuestro hemisferio. Compartimos un hogar común, cuanto más seguro, fuerte y próspero sea ese hogar, más se beneficiarán todas nuestras naciones. Juntos, hay pocos límites a lo que podemos lograr”, finalizó.